viernes, 28 de mayo de 2010

La verdad ni idea como lo hice, pero esa es otra señal más de que estoy predestinada a brillar.
Un libro dice que hay que imaginarse la vida como un gran mercado en el que vos podés agarrar lo que quieras de la góndola. ¿Queres una casa? Vas a la góndola de las propiedades y agarras la que queres.
Pobre es el que quiere porque todo está ahí, en la góndola está todo lo que quieras.
Bueno, agarrate un changuito bien grande y mete todo lo que quieras, llévate el mercado entero, si para eso está.
Andá y conseguilo, así se vive ¿Queres algo? Anda a la góndola y agarralo.
Una sabe que necesita para ser feliz. El último celular, la última netbook, las zapatillas más caras, agarralo ahora, ya. Si es lo que necesitas para estar feliz, agarralo. ¿Vos sentís que esa persona es la que necesitas para ser feliz? Go and get it.
Porque lo que necesitas para ser feliz lo podes agarrar ¿Queres amor? Y bueno, andá a la góndola del amor. Un gran mercado, eso es la vida. Este libro, este libro sí que la tiene clara. Porque es así, vos pedís y tenes lo que queres. Esa gilada de que el universo te da lo que pedís es posta.
El libro dice que el mundo se divide entre los que satisfacen sus deseos y los que intentan no desear. El libro dice que los chicos, bah, los orientales basaban su cultura en tratar de no desear como camino para ser feliz. En cambio acá no funcionamos como esos giles orientales y todo eso. Acá cuanto más deseas y más consumís lo que deseas más feliz sos, no?
Unos pocos conocen el secreto, el secreto de que podes tener todo lo que queres, todo. Eso de desear algo y no poder conseguirlo, eso es de giles, de loosers.
Todo, pero a ver, todo lo que deseas lo podes agarrar de la góndola.