jueves, 2 de julio de 2009


La soledad es una ingrata a la que se le va agarrando el gusto, con alto riesgo de quedar completamente enamorado de ella. La soledad es un hotel que no es de nadie, es una cama que no es mia, es despertarme a las tres de la mañana y no saber donde esta el baño, la soledad soy yo.
La soledad es la gota de agua de la llave del baño que dejaste prendida y que no quieres apagar por no sentirte solo. La soledad es como un suplicio ingenioso de la naturaleza que hace que nos encontremos con nosotros mismos para poder valorar a los demas.
La soledad es un espejo que no miente. La soledad es ese montón de sonidos que no escucha nadie pero hacen demasiado ruido.
La soledad soy yo, en compañía del pasado. La soledad es un beso que se desperdicia en la almohada, el ver la sombra y la silueta de alguien quue ya no esta. La soledad es una malvada insoportable y maravillosa, que me gusta, no se porque. La soledad es entender por fin que no hay mejor compañía que la soledad. Es el velorio de un día que se fué, es dejar estar haciendo nada, prepararte, vestirte, abrir la puerta, salir, para seguir haciendo lo mismo. La soledad es la compañera, la del miedo, la de los futuros inciertos, la del camino, la busqueda.
La camisa se manchó, me miraste con complicidad. Nos hicimos los distraídos,como si nada hubiera sucedido. Sonreíste, con la mirada perdida y yo te saqué una foto en mi cabeza.
Sé que va a ser estampita en mi santuario.

Me encanta sentir que si las cosas pasan es porque tenían que pasar, que si soy quien soy es porque he vivido todo lo que me ha pedido el cuerpo, y tener la sensación de que muchas cosas buenas están a punto de comenzar. Me gusta ser inestable, sentir todo desde dentro y muy fuerte, llorar si te vas o también si apareces de repente. Odio cuando alguien no le da importancia a lo mínimo, porque eso será después lo que nos haga grandes.


Vivo en un cuento, donde escucho lo que quiero, las cosas tienen el significado que a mi me gustaria, pero yo se que ese cuento de princesas, sapos que se convierten en principes azules y hadas madrinas no existe.
No quiero caer en la realidad, vos me gustas y te quiero enamorar.