sábado, 25 de abril de 2009


¿Cómo empieza una guerra? Todo empieza con una diferencia de criterios. Unos piensan una cosa, otros piensan otra. Pero después, algunos quieren imponer su criterio y empiezan las discusiones. Y en un momento se deja de razonar, y comienzan los enfrentamientos. Sólo resta tener a mano algo con lo que imponer un criterio a la fuerza, y no hace falta más. Ya se desató la guerra. Una vez en guerra, sólo se puede desear algo de paz.
Nada da más paz que volver a casa. Volver a tu lugar, a tus olores, volver a la gente que amás y que te ama. Eso da mucha paz. Todos los viajes en realidad son un viaje de regreso a casa.
¿Por qué los viajes nos cambian? ¿Por qué al volver de un viaje sentimos que no somos los mismos que antes? El regreso a casa tiene una mezcla de melancolía y felicidad. Melancolía por todo lo nuevo que dejamos atrás, y felicidad por volver a casa. Porque en casa... siempre hay algo de paz.


Me fui tan lejos buscandote, y estaba en casa lo que soñe; me fui corriendo tras un tal vez y no te hallé. Me fui siguiendo una ilusión, me fui dejando mi último adiós; me fui creyendo en otro amor, me fui perdiendo mi corazón.


Cuando no sabes a dónde vas, cualquier camino puede servir. Dan miedo los cruces de camino. Da miedo partir. Da miedo volver. Las preguntas, las respuestas dan miedo. Si no sabes hacia donde vas, lo mejor es dejarte llevar, como flotando en el viento.
A veces hay que desprenderse del equipaje, y como una pluma, dejarse llevar por el viento. Como decía el poeta González Tuñón, “para que a cada paso, un paisaje, una emoción o una contrariedad nos reconcilien con la vida pequeña, y su muerte pequeña”. Para que un día nos queden unos cuantos recuerdos, para poder decir “estuve en tal recodo”, para poder decir “estuve en tal pasión”, para poder decir “estuve en tal pueblo fantasma, en tal amistad, haciendo tal cosa”. Para poder decir “yo estuve ahí”. Para poder hacer todo eso, es necesario no temerle a partir, ni a volver. Porque estamos en una encrucijada de caminos que parten y que vuelven, si no sabemos hacia dónde ir, hay que dejarse llevar por el viento.
El viento lleva, y a la vez trae. El viento nos puede llevar a lugares insospechados. Flotando en el aire, están todas las preguntas y todas las respuestas. Y flotando en el viento, iremos a donde debamos ir.

Los grandes momentos de la vida están llenos de preguntas. Los grandes encuentros de la vida están llenos de interrogantes. Cuando llega el gran momento, uno cree haber contestado todas las preguntas; cree estar listo. Ya en ese momento, uno cree tener las respuestas y reacciona. Pero siempre surgen nuevos interrogantes. Qué, cómo, cuándo, dónde y por qué. Eso es lo que siempre nos preguntaremos.¿Importa dónde estamos? ¿Hay que tener una razón para hacer todo lo que hacemos? Vivimos deteniéndonos con preguntas.
¿A dónde vamos? ¿Cuál es el camino? ¿Qué sentido tiene todo? Nos llenamos de preguntas. ¿Y si no llego? ¿Y si no te encuentro? ¿Y si te pierdo?¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? Todas las preguntas tienen la misma respuesta. ¿Qué es esto? Un viaje. ¿Cómo llegué acá? Viajando. ¿Cuándo? Durante el viaje. ¿Dónde estoy? En el viaje.
¿Por qué? Por el viaje. De regreso a casa, a la luna, al centro de la tierra o al interior de uno mismo. Todo es un gran viaje, en el que sabemos de dónde partimos, pero no a dónde llegaremos. Y eso... es lo más divertido del viaje.






Dale rienda a la locura!

Con vos…
Con vos aprendí a definir la palabra AMOR, porque me di cuenta de que mucha gente piensa que a mi edad no se puede amar, que a mi edad no se puede estar enamorado, y que existe un tiempo determinado para sentir AMOR. Yo creo que no, que vos llegaste para romper todas las reglas que yo tenía con respecto al amor. Porque el amor es así, uno puede creer que es de cualquier forma, hasta que llega al corazón. El amor tiene cosas buenas y malas, el amor causa alegrías y tristezas, el amor me hace preocupar por cosas que son ajenas a mí, y que a la vez no lo son, porque tienen que ver con vos. El amor hizo que todo lo tuyo se convierta en mío, y que todo lo mío se convierta en tuyo. Nuestro amor, me hizo ganar un corazón, me hizo perder mi corazón, me hizo ENTREGAR mi corazón. Tu amor me hizo conocer a una persona hermosa, me hizo dueña de tu presente, de los pasados, y me hace dueña de tus sueños futuros. Mi amor por vos te proyecta en cada uno de mis planes a futuro, te pone en el primer lugar de mi vida, y no te deja salir de mis pensamientos. ♥

Cuál es el costo de ganar, cuál es el miedo de perder, cuál la carrera cuál la llegada; cuál el camino y cuál la cortada.
Si me animo y si no puedo, si me atrevo y si no llego; si te pierdo y no te encuentro, si me escapo o me quedo ciego.
Cuál es la forma más clara y segura de elegir bien y que no queden dudas, yo sigo probando mientras voy pensando qué hacer. ♪



















Si no sabemos hacia donde ir, hay que dejarse llevar por el viento. ♥











Cada segundo que tardas es un beso que te resto.-








En todas las ventanas
el amor se esta asomando. ♥




Para sentir ...Hay que vivir, hay que soltar, hay que partir.
Hay que volver a empezar y amar así. Y si te vas, si te perdés, si te buscas, si te encontrás, mira que ya todo está en vos, salvar tú llave; tu corazón.
Las heridas se van a curar,
hay que echar raíces y volar; deja el miedo atrás, vamos a intentar nuestra vida libre de verdad.











Seria bonito poder inventar un jarabe para la tristeza, para podértelo dar; una vitamina quitapenas, para poder regalar; un remedio para cuando duela. Un apaño, un remiendo, una cura de sueño; una dosis de esperanza, un tratamiento de viento, si quieres volar. Para festejar la primavera, un comprimido de amor; para sentir carlor y dar candela, dos infusiones de sol. Para las cosas malas hierbabuena. Un apaño, un remiendo, una cura de sueño, una dosis de felicidad! Vive la felicidad, agítese antes de usar. Vive la felicidad, se puede consumir sin consultar. Vive la felicidad, no tiene caducidad. Vive la felicidad, siente la felicidad.
Marca el corazón y el calendario; no se te vaya a olvidar. Para que te tomes a diario jugo de felicidad. No produce efectos secundarios. Que bonito sería y lo bien que vendría una dosis concentrada de alegría. Sería bonito intentar. Inyectar lo bueno de la vida, para podértelo dar. Una pócima para las heridas, para poder regalar. Y un parche de amor por si suspiras. Que bonito sería y lo bien que vendría una dosis de felicidad.
Vive la felicidad, sé una receta para la felicidad:
Dos cucharadas de alegría para cada día
Unas gotitas de cariño al despertar

Manténgase al alcance de quien lo quiera probar....
PARA FESTEJAR LA VIDA ENTERA.






MENTIR HASTA JURAR.