miércoles, 24 de noviembre de 2010

Todos nos contaron la historia de Adán y Eva. Vivian en un lugar perfecto, donde nada faltaba y donde se era feliz sin esfuerzo.
Cada día agradecían al señor y hacía una alabanza “Aleluya, alabado sea Dios por este paraíso”. Pero por desobedecer una ley nos expulsaron del paraíso.
Aunque yo creo que fue mucho peor que eso, no nos expulsaron, sino que nos dejaron en el paraíso pero ciegos. Nos quitaron la capacidad de ver el paraíso en el que vivimos. Si uno pudiera abrir los ojos y ver, ver lo que nos rodea, los milagros cotidianos, la belleza, el milagro del amor, de la amistad. Si pudiéramos ver la magia de cada día, los amaneceres y los atardeceres, el poder de la naturaleza.
Si pudiéramos ser conscientes de la vida que siempre se abre paso. Si entendiéramos que existir ya es estar en ese paraíso diríamos todos los días “Aleluya”.
Aleluya por poder ser testigos y parte de este milagro. Aleluya por tener la capacidad de emocionarnos. Por ser los únicos seres capaces de reír y de llorar. Pasamos toda nuestra vida intentando de regresar al paraíso cuando en realidad vivimos en él. Solo hay que abrir los ojos, despertar y verlo. No solo estamos en el paraíso, sino que somos el paraíso.
Aleluya, alabado sea Dios, la vida, la energía o lo que vos creas. Aleluya por eso. Aleluya por el amor, por la alegría y por el dolor. Aleluya por los amigos, hermanos, padres, madres, hijos, aleluya. Aleluya por ese paraíso en el que vivimos y por el que vale la pena sacrificarse.

domingo, 21 de noviembre de 2010








Entre tus ojos yo vivo, y si me besaras yo sería feliz.


Vive, Ama, Deja ir.















Siento que estás y no puedo evitar sonreír.

sábado, 20 de noviembre de 2010




Ni tu estas pa´policia, ni yo para andar hullendo; vamos aclarando y te repito, que no tengo todo el día para seguir discutiendo; si esto fuera una olimpiada romperias todos los records, de arruinarnos el momento.
Vamos aclarando este pendiente, yo no soy tu propiedad, y me harte de hacerme la muda, quitate el complejo de teniente que el amor sin libertad dura lo que un estornudo.









Finde en Antiguooooooooooooooooooo (: , muy bueno !

sábado, 13 de noviembre de 2010

DIOSAS







































































Si o si, tengo que ir esta semana a Tuboos porque quiero cosas de la colección! La amé ♥




Haciendo su show, VENDIENDO EL AMOR.-






Me gusta abrazarte, perderme en tu aroma, poder encontrar en tus ojos el cielo.

Lo que pasó pasó, pero uno puede verlo de una manera, de otra, de mil maneras. Algunos sobreviven a un naufragio, otros se ahogan en un vaso de agua.
Podemos convertir la tragedia en una comedia o en un melodrama, eso es una elección. Uno elige como contarse la historia.
Podes ponerle la melodía que más le guste a tu canción: Alegre, melancólica, pop, vos elegís. Vos elegís como queres que suene tu historia. Tu canción es la manera en que vos contás y cantas tu vida.
Tu canción es esa melodía que aparece para sacarte a flote, es tu esencia, los ojos con los que ves la historia de tu vida, es esa canción que te recuerda quien sos.
Tu canción es la que te salva, te despierta, la que siempre suena a pesar de todo.
Porque tu canción es la que vos mismo escribiste desde lo más profundo de tu corazón.

Para construir algo nuevo hay que destruir lo anterior, limpiar, poner los cimientos, preparar el terreno. Ser jóvenes tal vez es comprender que somos constructores, arquitectos de nuestra propia vida.
Hoy estamos construyendo futuro. Un ladrillo sirve para construir casas que alberguen sueños, puentes que unen diferencias, defensas que nos protejan, pero también sirve para levantar muros que nos separan y nos vuelven irreconciliables.


Con los años se nos cae el pelo, nos salen arrugas, engordamos, adelgazamos pero siempre mantenemos un color inalterable que nos hace únicos.
Ese color es nuestra esencia. Se puede madurar, se puede crecer, se puede aprender pero siempre está ese algo de nosotros mismos que se mantiene fiel, inalterable.
Es como comer tu plato preferido, o escuchar esa canción que te gustó siempre que para vos nunca pasó de moda, o como reencontrarte con tus amigos de toda la vida. Es reencontrarte con vos, es volver a casa. Una canción, una palabra, un amigo, una mirada, un punto de encuentro es volver a casa.
Leí en un libro que la felicidad es el hábito de las cosas buenas, es volver una y otra vez a lo que nos hace bien. Volver a casa.
Un gesto que se repite, una mueca de complicidad, un traspié que nos recuerda quienes somos, donde estamos, para que viajamos. Símbolos de la vuelta a casa. El hombro de ese amigo que te sostiene no va a cambiar aunque él cambie y vos cambies. Vayas a donde vayas ese amigo va con vos. Es como el sonido de tu risa, cuando es verdadera, cuando te sale de la panza, no cambia nunca. El tono de tu voz, pero ese tono que te aparece solo cuando hablas con alguien que amas no cambia nunca. Ese rasgo que te hace único no cambia. Tu manera de llorar no cambia. Y lo que necesitas para sentirte mejor tampoco cambia. Todo eso que sos, que trajiste con vos y que te llevarás con vos no cambia. Eso que llevas con vos vayas a donde vayas es lo que te hace sentir en casa. Por más lejos que vayas, por más que te extravíes, siempre llega la hora de volver a casa.






No estás sólo en este mundo, lo que vos haces afecta a los demás. No se puede actuar sin pensar en los demás.
Cuando uno entiende que no está sólo todo cobra valor, cada decisión, cada error, cada si, cado no, todo afecta a los demás.
Aceptar que no estás sólo es aceptar que ya no existe solo el quiero, también existe el debo, el puedo, el tengo que. Uno tiene que saber que si tira de un punto del tejido se desarman los otros, todos estamos hechos de la misma lana. Amar es pensar en los demás, es tenerles consideración, es que te acompañen en cada decisión.
Estar sólo es no pensar en nadie y que nadie piense en vos.






Una historia puede tener un final feliz si hay alguien que sufre y hay alguien que termina lastimado?
Todos merecemos tener un final feliz, lindo, rosa, con un arcoíris, todos merecemos tener un paraíso.
¿Cómo se hace para ganar sin que nadie pierda? Si uno, aunque sea uno solo de nosotros, termina mal nadie puede terminar bien. El paraíso no puede ser como un VIP que solo algunos entran, tiene que ser para todos.
Tendremos que ser más solidarios, más generosos para correr a nuestro egoísmo de lado para hacerle un lugarcito a todo el resto en el paraíso vip.
Soñar a veces es una manera de no vivir. A veces soñamos que tenemos eso que en la realidad no podemos tener.
¿Quién quiere despertar de ese sueño? Un sueño hecho realidad es una contradicción, un sueño es sueño, y la realidad es real.
Es más fácil creer a alguien que te dice que va a estar todo bien aunque sea una mentira que a alguien que te dice la verdad aunque no sea tan soñada. Una realidad que duele se cura con más realidad, nunca con negación. Los sueños se rompen como un cristal ante la realidad. Los dulces sueños tienen un único objetivo, tapar lo amarga que puede ser nuestra realidad. Los dulces sueños están hechos de ilusión, de todo lo que no es real. Y la ilusión está hecha de dulce olvido, olvido de la amarga realidad.