sábado, 8 de noviembre de 2008


Agua de nieve en tus ojos de cielo; yo quería ser la flor que acaricia tu pelo. Mucho quería, pero más pudo el miedo. Hoy no hay golpe de timón que desate el enredo. Agua y sal, agua y sal, como el agua de mar que se va entre los dedos...
Poco dormía, pero mucho soñaba; fuiste la mejor manera de empezar la mañana. Fueron semanas, o tal vez fueron días, no supimos donde ir con aquella alegría. Agua y sal, agua y sal, como el agua de mar que se va entre los dedos...

Hay un universo de pequeñas cosas, que sólo se despiertan cuando tu las nombras.

Todo lo que es bello está esperando tu mirada,
tengo una caricia que sin ti se me derrama..

Hay un universo hecho de pequeñas cosas que vuelan sobre
tu cabeza si las soplas.
Hay atardeceres que no acaban de ponerse, hay un mar entero resumiendose en tu boca.


Y yo te juro, vida mía, que lo surqué, preguntale a tu piel.
Ya no te acuerdas compañerito mío cuando te hable de mi universo? ves? no me creías, no; que
existen los rincones donde el amor esconde.

Todo un universo de pequeñas cosas, en él me está esperando el de una nube a otra.
No hay una promesa que resista aquellas dudas, no hay una caricia que le pueda a aquella luna.


Y yo te juro, vida mía, que desde ayer la luna está en tu piel.
Y yo te lo juro, vida mía,
te encontraré junto al espacio aquel. Tu, yo y el cielo, el cielo.. que existen los rincones donde el amor esconde.