
Agua de nieve en tus ojos de cielo; yo quería ser la flor que acaricia tu pelo. Mucho quería, pero más pudo el miedo. Hoy no hay golpe de timón que desate el enredo. Agua y sal, agua y sal, como el agua de mar que se va entre los dedos...
Poco dormía, pero mucho soñaba; fuiste la mejor manera de empezar la mañana. Fueron semanas, o tal vez fueron días, no supimos donde ir con aquella alegría. Agua y sal, agua y sal, como el agua de mar que se va entre los dedos...