
Ganas de huir
de no verte ni la sombra
de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla
que nunca apareciste
que nunca has existido.
Ganas de besarte
de coincidir contigo
de acercarme un poco y amarrarte en un abrazo
de mirarte a
los ojos y decirte
bienvenido
pero
llegamos
tarde
te vi
me viste
nos
reconocimos
enseguida
pero tarde
quizás en otras
vidas, quizás en otras muertes...