
Tal vez sonreirás y pensaras que no fui tan cruel, y que cuando te miraba a los ojos te decía la verdad. O en el peor de los casos, descubrirás que nunca aprendí a mentir y que realmente era cierto: que te amaba y me dolías algunas veces, que te quise bailar en cada rincón del planeta, y que a pesar de todo, si yo hubiera podido elegir, te hubiera elegido a vos para siempre.