Sin decirme nada, sin decir porque, sin una coartada o una explicación. Sin una mentira escrita en un papel, sin las cursilerías típicas del caso, sin decirme nada, sin decir porque se fue y yo pensando en el como si fuese único, aferrada a su ausencia como si fuese sólida. Pidiéndole a la vida que quizás la química lo devuelva buscando algún beso mágico.