
Me dejaste el mundo de cabeza y un grito en el contestador que anunciaba con toda certeza que esta vez, se te acabo el amor.
Me dejaste un pero y un por que, unos cuantos insultos y un adiós, una duda flotando en mi cabeza y la promesa de no volver jamás.
Lo que siento lo guardo en la nevera, por si un día decides regresar.